PATRIMONIO CULTURAL

Castillo de Montanchez

Erguido sobre un escarpado promontorio de roca granítica, el castillo árabe y cristiano de Montánchez fue un bastión estratégico entre las fronteras que en tiempos de la reconquista constituyeron los ríos Tajo y Guadiana.
Fueron los árabes, en el s. XII, quienes construyeron el alcázar -posiblemente sobre los restos de una antigua fortificación romana-, siendo objeto de conquista y reconquista militar, hasta su definitiva donación por Alfonso IX a los Caballeros de la Orden de Santiago.
 
 

Basílica visigoda de Santa Lucía

La ocupación romana y visigoda de Extremadura dejó una magnífica huella de su arquitectura en las proximidades de Alcuéscar, donde se levanta la Basílica visigoda de Santa Lucía, en la llamada finca del Trampal. Asentada en la ladera de la Sierra del Centinela, la Basílica del Trampal, es la Ermita visigoda más sureña de cuantas quedan en pie en la península. Se trata de una edificación sobria y armónica, de disposición ortogonal, de la que se conserva originariamente la parte central del edificio, compuesta por una cabecera con tres ábsides, un crucero y un coro, y un aula o nave.

Iglesias y Ermitas

Ejemplos significativos del patrimonio religioso de estos siglos los encontramos en Salvatierra de Santiago, con la iglesia parroquial de Santiago de estilo gótico-barroco, en la que se puede encontrar la simbología de la Orden de Santiago; en Zarza de Montánchez, la iglesia de San Miguel está declarada de interés histórico artístico; en Torremocha la iglesia de la Asunción sorprende por sus volúmenes de marcado carácter popular; la Iglesia de Nª Sª de la Consolación, de Arroyomolinos, destaca por su bella portada plateresca y su retablo barroco; de expresión y estilo barroco son las iglesias de Valdefuentes; Valdemorales, Torre de Santa María. Las ermitas están muy difundidas por los pueblos comarcanos, encontrando interesantes muestras en Benquerencia -ermita barroca del Cristo del Amparo-, en Torrequemada -ermita de Nª Sª del Salor, con interesantes pinturas murales al fresco-, o en Sierra de Fuentes, con su ermita del Risco, del s. XVIII.